lunes, 10 de mayo de 2010

GRACIAS POR NADA




Mientras esperamos que transcurran los cinco días de plazo que le dio el Juzgado a la Obra Antisocial de Prensa para que presente un plan de cómo piensa regularizar el cumplimiento de las tres medidas cautelares, nosotros cumplimos con lo prometido y reseñamos a modo ilustrativo cuál ha sido la recepción que hemos tenido en diferentes esferas administrativas frente a nuestro “ingenuo” pedido de que se cumpla la ley.

Este listado es importante porqué sin la pasividad de estos organismos no estaríamos donde hoy estamos: con un expediente judicial de II cuerpos, tres medidas cautelares incumplidas y, por sobre todo, Mati no recibiendo tratamiento y desmejorando en su cuadro.

-Superintendencia de Servicios de Salud: el expediente estuvo abierto durante un año, se intimó y recontra intimó a la Obra Antisocial de Prensa para que cumpliera con la ley. La historia terminó cuando –recomendado por ellos mismos- decidimos recurrir a la Justicia. Previamente, la SSSalud comprobó los incumplimientos y falló en contra de la Obra Antisocial de Prensa, pero no hubo multas ni ningún tipo de sanción. Por supuesto, una vez que recurrimos a la Justicia, les dimos el argumento para que archivaran el expediente. Nos hicieron perder un año.

-Defensoría del Pueblo de la Nación: nos recibieron con los brazos abiertos y se mostraron muy amables. Confiamos en ellos y aunque con el tiempo uno se cansa de hacer cartas y más cartas de presentaciones, decidimos que valía la pena cumplir con el pedido de la Defensoría y así lo hicimos. Apenas llegamos a entregarla, porque al día siguiente nos dijeron que no podían intervenir. Parece que no somos Pueblo ni de la Nación. Curioso, horas antes nos había dicho lo contrario.

-Inadi: En este caso la comunicación no pasó del teléfono, nos dijeron que no podían intervenir cuando ya estaba actuando la Justicia y por no configurar una discriminación. Y...nadi de nadi.

-Comisión de Discapacidad de la Cámara de Diputados: presentamos una carta a la secretaria de la diputada María Luisa Storani, presidenta de la comisión. De ahí, nos derivaron a una asesora de la legisladora, Elizabeth Gutiérrez, quien nos prometió que de una u otra manera resolverían el tema. El día de la segunda cita directamente nos plantó. ¿Alguien la ha vuelto a ver?. Como no quisimos seguir perdiendo el tiempo buscando el paradero de los asesores de Storani, decidimos presentar una carta directamente a la Comisión. Nos atendió el secretario Barros, quien dijo que inmediatamente se iba a poner en contacto con el titular de la Obra Social. Lo que estaban embarradas eran las líneas telefónicas, porque a 10 días y con número celular en la mano no se pudo comunicar. Lo grave en este caso es cómo juegan con las esperanzas, en ambos casos si no hubiéramos estuviéramos galvanizados contra los chantas habríamos creído en los espejitos de colores que nos prometían regalarnos.

-Copine (Gobierno porteño): nos atendió una funcionaria de asesoramiento jurídico. Se puso en contacto con el Juzgado y le dijeron que el expediente estaba en curso normal. En conclusión, hasta que no hubiera un fallo en firme no podían intervenir.

-Conadis (organismo nacional): nos dijeron que habiendo una causa judicial abierta no podían intervenir.

De todos modos, más allá de haber demostrado que el sistema no funciona para todos por igual, reconocemos que en algunos casos estas entidades llevan adelante un buena labor y tienen empleados sensibles. Pero no alcanza para Mati y con uno sólo que no sea cobijado basta para decir que esos organismos no honran el nombre que llevan.

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